¿Por qué
Monteros de la Capacha?
La Capacha,
El Hato, La Cesta, El Canasto, da un significado a la forma de entender este
grupo. La Capacha supone compartir, no solo el almuerzo, sino una forma de
entender el monte, la caza y la conservación de nuestro entorno más agreste
mediante la práctica del más noble arte montuno, la caza libre y sin cercas.
La Capacha
Montera nace para vivir la pureza de la caza entre un puñado de amigos que
compartimos una forma de entender la vida ligada a la naturaleza.
De cara a la
fundación de este grupo, nombramos una serie de preceptos que deben servir como
mandamientos de todo todo aquel que desee unirse en nuestros días de montería:
. Respeto
máximo a la Rehala, nunca el montero debe abandonar el puesto hasta oír los 3
toques de Caracola y estar seguro de que los perros están de vuelta en su
suelta. Los dueños de rehala sortearán primero.
. Nuestros
compañeros de jornada, tanto monteros como gente de monte, son lo más
importante del día, por lo que será en ellos y en su seguridad en lo primero
que pensemos antes de culminar un lance.
. Siempre
debemos ayudar a nuestros vecinos a recoger, a pistear, a marcar, a llevarlos
en nuestro coche. El compañerismo es la base de este grupo.
. En cada
cacería se mantendrá la figura del Capitán de Montería, ante cualquier duda,
res pinchada, pisteo o resolución de dudas creadas en el monte, éste será el
responsable máximo, que tratará en base a la buena fe que se le presupone y su
experiencia, que cualquier porfía llegue a buen término.
. Siempre que
las circunstancias lo permitan, se tratará de buscar un punto de reunión en el
monte tras la cacería para compartir un taco, contarnos el día y los chalecos
cortados.
. La cacería
no son las 3 horas que dura el ojeo, la cacería es el antes, el durante y el
después, por lo que los socios de Monteros de La Capacha deben mantener esta
premisa como máxima.
. No solo las
formas definen a un montero, sino también la conservación de las tradiciones y
por ello, la indumentaria tradicional como los zahones o delanteras son
elementos que ayudan a cuidar la imagen de nuestra querida montería. Así como
el uso del cuchillo de remate, siempre que las circunstancias de seguridad lo
permitan, el montero, tras avisar a sus compañeros debe acudir al remate
cercano de una res herida.
. Los niños,
los chavales son el los únicos que pueden conseguir que la Montería Española
tal y como la hemos conocido antaño perdure en el tiempo, ellos serán
protagonistas indiscutibles de nuestras jornadas y en ellos pensaremos para que
se empapen del amor por esta pasión y las formas que todo buen montero debe
respetar, enseñar y conservar a lo largo de los años.
. Los días de
resultados pobres en lo cinegético, que los habrá, deben convertirse en días
ricos en compadreo y camaradería, no es el resultado cinegético el que debe
alegrarnos, si no la jornada de caza. La caza es disfrutar el lance y el lance
es, una ladra, una carrera y el tropel de una cierva, el fin último de ese gozo
es ejecutar el lance, lo que nos genera placer. El placer es efímero, dura
segundos. Disfrutar, recordar, gozar un lance, es eterno. Como la Montería
Tradicional Española.
Muchas
gracias y es para nosotros un placer presentaros este humilde programa de
monterías en fincas abiertas, muy monteras y donde a buen seguro disfrutaremos
juntos.
Alfonso
Pousibet.
Presidente
Club Monteros de La Capacha

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