jueves, 6 de junio de 2024

Programa Temporada 2024-2024 Club Monteros de la Capacha

 

¿Por qué Monteros de la Capacha?

La Capacha, El Hato, La Cesta, El Canasto, da un significado a la forma de entender este grupo. La Capacha supone compartir, no solo el almuerzo, sino una forma de entender el monte, la caza y la conservación de nuestro entorno más agreste mediante la práctica del más noble arte montuno, la caza libre y sin cercas.

La Capacha Montera nace para vivir la pureza de la caza entre un puñado de amigos que compartimos una forma de entender la vida ligada a la naturaleza.

De cara a la fundación de este grupo, nombramos una serie de preceptos que deben servir como mandamientos de todo todo aquel que desee unirse en nuestros días de montería:

. Respeto máximo a la Rehala, nunca el montero debe abandonar el puesto hasta oír los 3 toques de Caracola y estar seguro de que los perros están de vuelta en su suelta. Los dueños de rehala sortearán primero.

. Nuestros compañeros de jornada, tanto monteros como gente de monte, son lo más importante del día, por lo que será en ellos y en su seguridad en lo primero que pensemos antes de culminar un lance.

. Siempre debemos ayudar a nuestros vecinos a recoger, a pistear, a marcar, a llevarlos en nuestro coche. El compañerismo es la base de este grupo.

. En cada cacería se mantendrá la figura del Capitán de Montería, ante cualquier duda, res pinchada, pisteo o resolución de dudas creadas en el monte, éste será el responsable máximo, que tratará en base a la buena fe que se le presupone y su experiencia, que cualquier porfía llegue a buen término.

. Siempre que las circunstancias lo permitan, se tratará de buscar un punto de reunión en el monte tras la cacería para compartir un taco, contarnos el día y los chalecos cortados.

. La cacería no son las 3 horas que dura el ojeo, la cacería es el antes, el durante y el después, por lo que los socios de Monteros de La Capacha deben mantener esta premisa como máxima.

. No solo las formas definen a un montero, sino también la conservación de las tradiciones y por ello, la indumentaria tradicional como los zahones o delanteras son elementos que ayudan a cuidar la imagen de nuestra querida montería. Así como el uso del cuchillo de remate, siempre que las circunstancias de seguridad lo permitan, el montero, tras avisar a sus compañeros debe acudir al remate cercano de una res herida.

. Los niños, los chavales son el los únicos que pueden conseguir que la Montería Española tal y como la hemos conocido antaño perdure en el tiempo, ellos serán protagonistas indiscutibles de nuestras jornadas y en ellos pensaremos para que se empapen del amor por esta pasión y las formas que todo buen montero debe respetar, enseñar y conservar a lo largo de los años.

. Los días de resultados pobres en lo cinegético, que los habrá, deben convertirse en días ricos en compadreo y camaradería, no es el resultado cinegético el que debe alegrarnos, si no la jornada de caza. La caza es disfrutar el lance y el lance es, una ladra, una carrera y el tropel de una cierva, el fin último de ese gozo es ejecutar el lance, lo que nos genera placer. El placer es efímero, dura segundos. Disfrutar, recordar, gozar un lance, es eterno. Como la Montería Tradicional Española.

Muchas gracias y es para nosotros un placer presentaros este humilde programa de monterías en fincas abiertas, muy monteras y donde a buen seguro disfrutaremos juntos.

 

Alfonso Pousibet.

Presidente Club Monteros de La Capacha





 

Queridos amigos,

Este año son ya 30 los años desde que junto a mi padre y con un tigre del 44-40 palanquero de mi abuelo abatí mi primer guarro en montería dando buena cuenta de mi noviazgo, el Tío Resti, el Tío Popi, el Tío Mariano, los Bernabéu y una buena camarilla que se juntó en el Hotel La Perdiz.

Desde entonces he pasado por etapas de todo tipo y he cazado por media España desde las mejores cercas hasta lo más inhóspito de la Sierra de la Culebra.

Como sabéis disfruto organizando Monterías, me gusta guardar la esencia de las cosas y no perder la pureza de una acción que considero Patrimonio Vivo de la historia de nuestro país.

He pasado por muchos grupos de caza, unos ya no existen, otros han cambiado y pocos continúan y hace mucho tiempo perdí la ilusión por reunir un grupo de amigos con unas mismas ideas y una misma forma de entender el campo, porque es muy difícil.

Pero la realidad es que estos últimos años, gracias a Zamora y muchas cacerías en el Valle de Alcudia, me he dado cuenta de que esa esencia continúa en muchos de vosotros y que disfrutáis con las cosas hechas como yo entiendo se deben hacer.

Es por esto que, junto a la imprescindible unión con mi Collera Popi y la inestimable ayuda de Juanjo como hombre de campo, sin el que no hubiese dado nunca este paso, hemos decidido que Monteros de la Capacha de un paso adelante y quedarnos con, en principio 4 manchas en el Valle de Alcudia con Brazatortas como centro de reunión. Fincas abiertas, con el guarro como protagonista y bajo las premisas fundamentales que la montería debe tener, LA CAZA HA DE SER ESCASA, INCIERTA Y DIFICULTOSA. (Ortega y Gasset).

Son varias las premisas que este grupo de amigos debe tener y las cuales ando desarrollando, pero ya os adelanto que, además, debe ser asequible. Todos estamos de vuelta en esto, y lo que primará será el grupo, el antes, el después, el cómo y el porqué. Y por su puesto la Rehala como eje fundamental de la montería.

Nos juntaremos 2 fines de semana completos y daremos una monteria Navideña, el grupo con la familia, amigos y cuantos más niños mejor, son el futuro, no debemos olvidarlo, y es esta la forma que al menos yo quiero que mi hijo entienda como caza el día de mañana.


¡Un fuerte abrazo y muchas gracias!

 

Alfonso.